Imaginemos un mapa de todas las galaxias cuya luz podemos observar. ¿Sería un mapa de todo el espacio? No: el límite de nuestras observaciones no revela qué hay más allá ni determina el volumen global del Universo.

Todavía no sabemos si todo el espacio tiene un volumen finito. Las observaciones restringen con fuerza algunos modelos geométricos y topológicos, pero no demuestran la infinitud. Una curvatura espacial casi nula tampoco la demuestra. La pregunta se refiere al espacio en un corte concreto del tiempo cósmico, no a una existencia eterna en el tiempo. Copi y colaboradores: revisión moderna de la topología cósmica, sección I.

La región observable y todo el espacio son preguntas distintas

La luz viaja a una velocidad finita y el Universo tiene una historia de expansión. Por eso nuestros datos abarcan una región limitada del pasado cósmico. Su frontera limita la información disponible; no es una pared. Describir todo el espacio exige un modelo que extienda la descripción más allá de las observaciones directas.

Es fácil confundir tres afirmaciones: «no vemos más lejos», «no hay espacio más allá» y «el espacio continúa infinitamente». La primera no demuestra por sí sola ninguna de las otras dos. Por eso la cosmología pregunta por separado por la geometría —las reglas para medir distancias y la curvatura— y por la topología, la manera global en que se conectan las partes del espacio. Planck: geometría y propiedades globales, introducción.

Un espacio plano puede tener un volumen finito

Comencemos con un ejemplo bidimensional. En un plano infinito podemos prolongar una cuadrícula sin fin. Ahora tomemos un cuadrado e impongamos otra regla: identificamos su borde derecho con el izquierdo y el superior con el inferior. Al cruzar un límite de la celda dibujada, llegamos a la posición correspondiente del lado opuesto. Son los mismos puntos del espacio, no un salto por un vacío exterior.

Este espacio se llama toro plano de dos dimensiones. Tiene un área finita y carece de borde físico. En una región pequeña, las distancias y los ángulos se comportan igual que en el plano. La diferencia global aparece en los bucles: en ciertas direcciones, un recorrido localmente recto puede cerrarse sobre sí mismo.

Para un ejemplo tridimensional, identificamos de manera análoga las caras opuestas de un paralelepípedo. Es una posibilidad matemática, no la forma establecida de nuestro Universo. La curvatura describe la geometría local, mientras que las identificaciones cambian la conectividad global. Planck 2015: modelos toroidales, §3.1; revisión COMPACT: definiciones y dominio periódico, sección II.

El esquema compara dos geometrías planas didácticas. Los colores iguales en lados opuestos representan una regla de identificación, no un marco material del Universo.

La misma geometría local, distintas reglas globales

En una región pequeña, ambos modelos comparten las mismas reglas planas para distancias y ángulos.

Un plano infinito

El dibujo termina en el marco. La cuadrícula continúa más allá; el área de todo el espacio es infinita.

Un toro plano de dos dimensiones

Borde derecho ↔ izquierdo; superior ↔ inferior. Los lados emparejados representan los mismos puntos, no paredes físicas.

El área es finita: un cuadrado representa todo el espacio. Las flechas indican dos caminos que continúan por los lados identificados.

Esquema didáctico bidimensional, no un mapa del Universo ni datos de radiación relicta. La línea discontinua izquierda delimita el dibujo; los lados opuestos de la derecha comparten marcas y color. Las dimensiones son arbitrarias. Cambia la identificación global, no la curvatura local.

Un dónut corriente en el espacio tridimensional no tiene la geometría exacta de este ejemplo plano: su superficie presenta una curvatura intrínseca variable. El cuadrado con lados identificados ofrece el modelo necesario sin esa impresión engañosa. Del mismo modo, un cosmos finito no requiere un espacio físico «exterior» en el que haya que colocarlo.

Cómo podría dejar una huella la conectividad global

En algunos modelos compactos, la luz de un objeto puede llegarnos por caminos diferentes. Veríamos varias imágenes suyas en distintas direcciones. Sin embargo, una galaxia cambia con el tiempo: los distintos tiempos de viaje y ángulos de visión dificultan reconocerla. Dos galaxias parecidas no bastan para demostrar un cosmos cerrado. COMPACT: búsqueda de imágenes repetidas, sección I.

Otra herramienta es el fondo cósmico de microondas, una luz antigua que observamos en longitudes de onda de microondas. Para ciertas topologías, una misma región de la superficie de última dispersión podría aparecer en el cielo a lo largo de un par de círculos. Se buscan patrones coincidentes de temperatura o polarización a lo largo de esos círculos, teniendo en cuenta el ruido, la emisión de nuestra Galaxia en primer plano y la física de la señal. No se busca una circunferencia brillante dibujada. Planck: método de los círculos coincidentes, §4.2.

Un bucle espacial cerrado tampoco garantiza que una nave pueda completar una vuelta al Universo. El viaje depende del tamaño, la expansión y el tiempo disponible; la propiedad geométrica por sí sola no lo resuelve.

Una búsqueda sin detección impone límites a modelos

El estudio Planck 2015, publicado en 2016, no encontró pares de círculos coincidentes estadísticamente significativos en los mapas examinados. Eso restringió modelos compactos y escalas concretos bajo las condiciones del análisis. No significa que se hayan examinado todas las topologías, tamaños, orientaciones y posiciones posibles del observador. Planck: resultados, §5.1.1.

Rama · Con una desigualdadOpcional · puedes omitirlo

Cómo leer un límite inferior de tamaño

Un análisis concreto de la polarización de Planck para un toro tridimensional cúbico, con el modelo plano ΛCDM de referencia, obtuvo un límite inferior aproximado con un nivel de confianza del 99%:

(L)/(2)≳0.97χ_(rec).

L es la longitud del lado del dominio fundamental cúbico y χ_(rec) es la distancia comóvil a la superficie de última dispersión. Ambas cantidades se comparan con la misma convención de distancias comóviles. Para un cubo, L/2 es el radio de la mayor esfera inscrita.

Al multiplicar ambos lados por dos obtenemos:

L≳1.94χ_(rec).

Es un límite inferior, no una afirmación de que L = ∞. El valor finito L = 2χ_(rec) satisface la desigualdad; eso ilustra su significado sin demostrar que ese modelo describa nuestro cosmos.

El resultado depende del tipo de toro, de la búsqueda de círculos, de la máscara del cielo y de que pueda detectarse la orientación necesaria. El nivel de confianza no es la probabilidad de que el Universo sea infinito. Aquí se presenta un resultado histórico concreto, no el límite universal más reciente para cualquier espacio. Artículo primario de Planck: condiciones y resultado, §5.1.1.

La revisión COMPACT de 2026 subraya que la ausencia de círculos no agota la búsqueda. La topología global puede modificar las correlaciones estadísticas del fondo de microondas incluso cuando no hay una señal sencilla de círculos. Quedan parámetros y posiciones del observador por explorar; determinar la topología en general sigue siendo una cuestión abierta. COMPACT: límites de las búsquedas y perspectivas, secciones III–IV.

Un espacio finito sin borde es matemáticamente posible, y las observaciones no han demostrado la infinitud. Podemos descartar modelos concretos y precisar las escalas permitidas. Es un conocimiento útil aunque la respuesta global siga abierta. Puedes repasar la curvatura local en el artículo sobre espacio y curvatura.